Después de tantos cupcakes, cookies y layer cakes no está mal «españolizar» un poco el blog, así que hoy os traigo unas auténticas magdalenas caseras, de esas de toda la vida y con el copete que corresponde.
He leido mil cosas sobre cómo conseguir el famoso copete. Para mí, la solución idónea ha sido enfriar la masa toda la noche en la nevera, tal y cómo indica Xavier Barriga en su libro Bollería. La verdad, es que así, las magdalenas caseras, salen muy muy esponjosas y con un fantástico copete.
Las magdalenas son de origen francés, de la zona de la Lorena, y toman el nombre de Madeleine Paulmier, la cocinera que las creó en 1755 para una cena para el duque de la región y rey de Polonia. Una vez que se hicieron llegar a la Corte, el dulce se extendió rápidamente por todo el país y a través del Camino de Santiago llegaron a España.
Éstas que os traigo son con aroma de cítricos y un poco de ron, pero admiten mil variaciones: manzana, arándanos, chispas de chocolate, peras, … A fin de cuentas, lo que más os guste. Además, si tenéis oportunidad de coronarlo con perlas de azúcar, darán el toque perfecto de dulzor sin caer en el exceso del azúcar tradicional. Estas perlas no se deshacen en el horneado y también podréis usarlas para gofres, bollería o el roscón de reyes, podéis comprarlas en EnJuliana.
Ingredientes para 8 magdalenas
- 3 huevos
- 175 g de azúcar
- 65 g de yogur de limón
- 170 ml de aceite de oliva suave
- 20 ml de ron
- 225 g de harina con levadura incorporada
- una pizca de sal
- ralladura de naranja
- azúcar perlado para decorar
- Moldes para magdalenas como estos
Mezclar la harina con la sal y la ralladura de naranja.
Se baten los huevos con el azúcar. Cuando haya doblado de volumen, añadimos el yogur, ron y el aceite de oliva. Una vez que esté todo bien integrado, añadiremos poco a poco la mezcla de harina.
Este último paso, lo haremos con una espátula para evitar que baje el volumen de la masa.
Echamos la mezcla en un bol y tapamos con rollo film, lo dejamos reposar toda la noche (si tienes prisa mínimo una hora).
Al día siguiente, precalentamos el horno a 230ºC.
Sacamos la masa de la nevera y repartimos en nuestros moldes, he usado estos cuadrados que no necesitan molde de aluminio. Echamos sobre la masa el azúcar perlado.
Horneamos durante 12 minutos a 200ºC.
¡A disfrutar de vuestras magdalenas caseras!