Este verano pasé unos días en París, la capital francesa es una de mis ciudades favoritas para pasear, visitar museos y disfrutar de la gastronomía. París es una ciudad que te marca: o la odias o la adoras, es cierto que los parisinos por regla general no son los anfitriones más amables del mundo pero también es cierto que esta ciudad te enamora si superas este primer bache.
Confieso que la primera vez que visité la ciudad acabé muy desilusionada, no me pareció acogedora, pero volví, y aprendí a saborearla y a enamorarme de la Ciudad de la Luz.
Pasear en bicicleta por los Campos de Marte, los jardines de Luxemburgo o por la orilla del Sena es una experiencia maravillosa (gracias Silvia por los consejos!!), con el sistema Velib te lo ponen muy fácil, alquilas la bicicleta y sólo te tienes que preocupar por pedalear y eso sí, buscar la estación más cercana a tu destino.
Si os gustan los museos no podéis dejar de visitar el Museo Rodin quizás es uno de los más desconocidos, pero los jardines que rodean la casona y las esculturas que lo decoran hacen esta experiencia museística un delicioso paseo incomparable.
Y para disfrutar del auténtico París, nada mejor que adentrarse en Le Marais disfrutar de sus terrazas y tomarse un eclair en la pastelería de moda.
Y después de todo esto, os traigo unas galletas, unas Petits Sablés, unas galletas muy frágiles con el auténtico sabor a galleta de mantequilla, deliciosas si las acompañáis de un chocolate caliente.
Receta de Galletas Petits Sablés
Ingredientes para unas 40 galletas
- 370 g de harina
- 1/2 cucharadita de levadura
- 1 pizca de sal
- 120 g de azúcar
- 250 g de mantequilla
- 3 yemas de huevo
Elaboración
Mezclar la harina con la levadura y la sal, reservar.
Batir el azúcar con la mantequilla hasta que tengamos una crema blanquecina, añadir la mezcla de harina hasta que tengamos una masa. Es momento de añadir las yemas 1 a 1 hasta que tengamos una crema homogénea.
Volcar sobre rollo film y enfriar durante al menos 1 hora.
Precalentar el horno a 190ºC.
Una vez que la masa esté fría, tendremos que estirarla con ayuda de un rodillo de galletas como el Joseph & Joseph, estiraremos la masa de unos 4 mm de altura poniendo en la parte inferior un tapete de silicona, así no tendremos la necesidad de mover la masa una vez cortada ya que podremos llevarla directamente a la bandeja horno con el tapete.
Para usar los sellos y obtener un resultado perfecto es conveniente espolvorear con un poco de harina e ir sellando la masa para que nos quede marcada, posteriormente tendremos que cortar los círculos teniendo mucho cuidado ya que es una masa muy delicada.
Horneamos durante 11 minutos, las sacamos con mucho cuidado y dejamos que enfríen.
Si las vais a convertir en unas ricas Petit Ecolier caseras como las de la foto, tendréis que verter chocolate de cobertura derretido sobre los moldes de silicona, meterlos en la nevera para que enfríe el chocolate y pegarlo a la galleta con un poco de chocolate derretido.