Una de las cosas que más me gustan de participar en el Círculo Whole Kitchen es que te da la oportunidad de conocer recetas, que como en este caso, te da una muy grata sorpresa.
Trabajando en una tienda con tantos moldes como en la que trabajo, EnJuliana, estoy muy acostumbrada a escuchar hablar del molde savarin, pero nunca pensé que detrás de este hubiera una historia tan curiosa.
Parece ser que el rey de Polonia Estanislao I en el SXVII, al perder su trono y su hija estar casa con Luis XV rey de Francia, se trasladó a la región de Lorena. Ante los problemas de dentadura de este, su cocinero Nicolas Stohrer ideó un bollo muy tierno al que luego bañaba en ron y que se conoce hoy en día como Babá al ron, nombre que se le dio por la afición del rey a los cuentos de Ali Baba.
Al trasladarse el pastelero a París, este pastel se hizo conocido en toda la región y su evolución dio lugar al actual pastel Savarin, el cual se diferencia del Babá en que va acompañado de chantilly y frutas habitualmente.
En el SXIX este pastel fue bautizado como Savarin en honor al gastrónomo francés Anthelme Brilat-Savarin autor de La filosofía del gusto, el primer tratado de gastronomía.
Lo único fundamental a la hora de hacer este pastel, es usar el molde adecuado, el molde savarin, de rosca y con un fondo semicircular permite el correcto levado de la masa además de favorecer el baño de jarabe que se le da posteriormente al horneado.
Esta ha sido mi oportunidad para estrenar el libro de Julia Child (por fin!), y aunque en el Mastering the Art of French Cooking recomienda bañar el savarin en un jarabe de licor de cerezas y acompañarlo de chantilly, yo lo he variado por un licor de naranjas y helado de nata. A esto le añades fruta de temporada y listo para tomar!
Receta Savarin
Adaptación de la receta de Julia Child de su libro Mastering of French Cooking
Ingredientes para el Savarin
- 2 huevos
- 225 g de harina
- 7 g de levadura seca de panadería
- una pizca de sal
- 30 g de azúcar
- 50 g de mantequilla derretida
Ingredientes para el jarabe de naranja
- 150 ml de Grand Marnier
- 150 ml de agua
- 200 g de azúcar
- una pizca de canela
Empezamos preparando la masa para el Savarin, para ello colocamos en el bol de la Kitchen Aid los ingredientes secos, ponemos el gancho amasador y una vez que estén un poco integrados, añadimos los huevos batidos, cuando veamos que tenemos una masa homogénea añadimos la mantequilla derretida y amasamos durante 10 minutos a velocidad 3.
Nos quedará una masa lisa y brillante muy fácil de manejar.
Hacemos una bola, la colocamos en un bol con un poco de harina y la tapamos con un trapo. La dejamos en un lugar cálido y esperamos a que doble volumen.
Una vez que haya doblado, las desgasificamos amasando un poco, pasamos spray antiadherente por el molde savarin y la colocamos en forma de rosco en el interior, yo he usado 4 moldes de 15 cm.
Volvemos a tapar con un trapo y esperamos 1 hora a que suban.
Precalentamos el horno 10 minutos y metemos el savarin, yo he usado moldes pequeños, por lo que en 15 minutos estaba listo, pero si usáis el grande es posible que necesitéis 25-30 minutos.
Una vez que esté dorado y hecho, lo sacamos y mientras enfría preparamos el jarabe.
Para el jarabe, colocamos en un cazo el Grand Marnier, azúcar, agua y la canela a fuego medio, en cuanto el azúcar se disuelva retiramos del fuego. Es muy importante no remover el jarabe.
Una vez hecho, con ayuda de una cuchara vertemos el jarabe sobre los pasteles. Podemos reservar un poco para el momento de servir.
Podemos esperar un par de horas o como en mi caso, dejar reposar los pasteles en los moldes durante toda la noche.
Al día siguiente, desmoldamos, acompañamos de helado de nata montada, un poco de canela y fruta.